miércoles 01 de diciembre de 2021 - Edición Nº1470
Dar la palabra » Política » 18 oct 2021

Historias y reflexiones

PODCAST. NOSOTROS los fueguinos II. Capítulo 37. Las pulseadas invisibles del poder (Por Gabriel Ramonet)

Las cinco vacantes se cocinan a fuego lento y en silencio, dentro de un organismo que a lo largo de su historia se ha caracterizado por su hermetismo y por su arbitrariedad. Sin embargo, más allá de los cargos, lo que está en juego es una verdadera pulseada del poder.


Por:
Gabriel Ramonet

 

El Consejo de la Magistratura de Tierra del Fuego avanza en los concursos públicos para cubrir cinco vacantes en cargos clave de la justicia provincial, en una pulseada donde comenzará a ponerse a prueba el juego de poderes dentro del nuevo orden que atraviesa el Poder Judicial desde 2020, cuando fue ampliado el Superior Tribunal (STJ) de 3 a 5 miembros.

Justamente, el cargo de mayor jerarquía que sigue vacante es el quinto sillón de la propia Corte, aunque no es el único.

Además, el Consejo elegirá en las próximas semanas a dos nuevos jueces de la Sala Civil de la Cámara de Apelaciones de Río Grande y a un juez del Tribunal de Juicio en lo Criminal de la misma ciudad.

Por último, los consejeros de la Magistratura evalúan los antecedentes de los postulantes a ocupar el cargo de juez de Competencia Integral en el municipio de Tolhuin, en lo que constituirá la primera estructura judicial que se establezca en esa localidad de unos 10 mil habitantes, ubicada en el centro de la isla.

El STJ fueguino estaba conformado por tres jueces (Javier Muchnik, Gonzalo Sagastume y María del Carmen Battaini) pero una ley sancionada por la Legislatura provincial en 2020, en plena pandemia de coronavirus, amplió esa cantidad a cinco integrantes.

Como consecuencia, el Consejo de la Magistratura realizó una convocatoria “express” para cubrir las dos nuevas vacantes, y en el concurso fue seleccionado (y luego designado) el ex camarista Civil de Río Grande Ernesto Loffler, en tanto que el otro cargo fue declarado desierto.

La movida sirvió para un fin premeditado: catapultar a Loffler a la máxima jerarquía judicial, dentro de un acuerdo político que involucró a la alianza entre el Movimiento Popular Fueguino y Forja, el partido del actual gobernador Gustavo Melella, aunque también a sectores del PJ.

Melella cumplió su parte designando a Loffler y al poco tiempo quedó desvinculado de la causa donde lo investigaban por el presunto abuso sexual de tres obreros de la construcción.

Para completar el máximo tribunal fueguino, el Consejo de la Magistratura lleva a cabo en la actualidad un nuevo concurso donde fueron aceptados 11 postulantes: Eloísa Raya de Vera, Julián de Martino, Diego Vernáz, Aníbal Acosta, Edith Cristiano, Agustín Valotta, Claudia Gallo, Jesica Name, David Pachtman, Gabriel David y María José Lubertino.

Sin dudas, en la elección de ese quinto miembro se pondrá de manifiesto si la “era Loffler” comienza con una supremacía total del ex diputado del Mopof sobre el resto de los factores de poder, o si alguien sale a plantarle batalla. A esa disputa hay que sumarle la presión social para incorporar una mujer al tribunal, como exigen los movimientos feministas en un Poder Judicial que tiene la tasa de juezas más baja del país, según un informe de la Suprema Corte.  

Para los dos cargos en la Cámara de Apelaciones riograndense, el Consejo entrevistará el 16 y el 17 de noviembre a los 15 candidatos en carrera: Francisco Cappelotti, Diego Estevarena, Hilda Cianferoni, Horacio Boccardo, Daniel Satini, Sebastián Gasalla, María Fripp, Ángel Sardi, Marcela Trave, Omar Ramonda, Bárbara Costa, Héctor Salomón, Matías Ciolfi, Mariela Aveni y Susana Sánchez.

En este concurso, todo indica que Loffler impondrá sin problemas a Cappelotti, quien además de ser su primo fue uno de los reclutadores de avales para su designación en la Corte, como informó este medio.

Los vínculos de Loffler y Cappelotti saltan a la luz por todos lados. Ambos son coautores del libro “Guía práctica para hacer una tesis” de editorial Ediciones de la Lenga. Incluso Loffler participó de la presentación de la novela “Matar a Borges” publicada en 2012 por Cappellotti, en su calidad de escritor de ficción.

Por otra parte, la relación de Cappellotti no es solamente con el actual juez del Superior Tribunal de Justicia. En un posteo de Facebook le agradeció a Matías Loffler (hermano de Ernesto y ex candidato a diputado por el Mopof) por la corrección del proyecto “La Constitución para los pibes”.

Y por si hace falta más, en el listado de los amigos de Cappellotti en la red social Facebook, aparecen varios integrantes de la familia Loffler.

A pesar de ello, “Nené” es uno de los que firmó la Acordada 24/21 solicitando el acuerdo para la designación de Cappellotti como juez interino de Cámara.

La duda, en este concurso, es quién se quedará con la segunda vacante. Allegados al Consejo sostienen que el nombre no sale de la actual secretaria de la Cámara, Marcela Cianferoni, o del actual relator del Superior Tribunal, Daniel Satini, ambos de buena relación con Loffler.

Por su parte, para el Tribunal de Juicio de Río Grande, el Consejo entrevistará también el 16 de noviembre a los ocho postulantes que superaron la instancia de los exámenes psicofísicos: Natalia Buitrago, Jorge López Uribe, Lorena Nebreda, Verónica Marchisio, Diego Spilotti, María Cantiani, Isaac Geréz y Javier Allende. Y en breve también ocurrirá lo propio con el concurso para el nuevo juzgado de Tolhuin.

Las cinco vacantes se cocinan a fuego lento y en silencio, dentro de un organismo que a lo largo de su historia se ha caracterizado por su hermetismo y por su arbitrariedad.

Sin embargo, más allá de los cargos, lo que está en juego es una verdadera pulseada del poder. El interrogante es si el nuevo orden judicial tendrá supremacía absoluta, o si habrá quienes se animen a disputar al menos una cuota de las decisiones importantes que se avecinan.

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