sábado 15 de mayo de 2021 - Edición Nº1270
Dar la palabra » Política » 18 ene 2021

Ideología y Gestión Política (Por Alejandro Rojo Vivot)

El adecuado empleo de la ironía, como figura literaria, significa un gran grado de atención ante las imágenes que siempre velan lo que debe ser descubierto; es uno de los recursos humorísticos que más apela a la inteligencia.


Por:
Alejandro Rojo Vivot

“En lo desatinado, es lo que lo convierte a la necedad en chiste”. (2)

                                   Sigmund Freud (1856-1939)

 

Miguel Cervantes de Saavedra (1547-1616) dio origen a la novela moderna con su El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha (1604 y 1615), que es una obra jocosa en muchas de sus páginas, donde el lector se adentra a un mundo que debe interpretar sabiendo leer entre líneas.

Lo desarrollado hace cuatro siglos mantiene gran vigencia por la calidad del trabajo literario y porque muchos seres humanos continúan y, a veces profundizando, prácticas aberrantes como el autoritarismo, ninguneo de los que piensan distinto, impunidad, logran fortunas previsionales con jubilaciones de privilegio al tiempo que reducen lo percibido por millones de connacionales que aportaron durante décadas, etcétera.

 

Por eso en el humor político es característica la caricatura inclusive en los textos pues en la perspicaz distorsión, juegos de palabras, imágenes fantasiosas, etcétera, es posible agregar algún tono o peculiaridad que avive la sonrisa del interlocutor.

El prolífero escritor (3) y conferenciante argentino Juan Luis Gallardo (1934) ambientó su divertida ficción Frida (1972) en el Buenos Aires de los convulsionados principios de los ʹ70, de una Argentina tambaleante por los desgobiernos, asidua inoperancia de los poderes públicos, la hiperinflación, reiterados discursos altisonantes vacíos de contenido, gigantesca deuda externa, grietas comunitarias, sesgos autoritarios en extremo, feudalismos felliniescos, (4) violencia política armada, paramilitares, persecución a periodistas, empresarios, dirigentes sociales, etcétera y, por caso, corrupción muchas veces protegida venalmente, antesala de la posterior nefasta dictadura.

“Bosquejar la crisis que agarrotaba por entonces a la Argentina no es por cierto, tarea fácil. Las reiteradas calificaciones de ʻemergencia nacionalʼ, ʻfatal abismoʼ y demás lugares comunes consagrados a la fecha, reflejaban tímidamente la pavorosa realizada de un país en efectivo trance de disolverse. (…)

En el orden privado las cosas no marchaban mejor. (…) En los campos habían desaparecido las haciendas, (…) mientras los cereales no despuntaban en los potreros marchitos, inmóviles las sembradoras por carecer de tracción adecuada. (…)

(Son desopilantes los detalles de las larguísimas reuniones de gabinete del Presidente).

Declinaba el sexto día cuando el Secretario de Estado de Interacción Implementaria, dependiente del Ministerio de Contactamiento Subdinámico, cuya repartición era conocida como la INTERPLIM, promediaba su luenga perorata.

ʻ(…) Conforme con lo delineado ut-supra, viene a resultar que las pre-tratativas llevadas a efecto en grado tentativo arrojan, en principio, un material de evaluación cuyo procesamiento sugiere la presencia de tendencia potenciales que indican un grado de apetencias comunitarias eventualmente idóneo para autorizar un encuestionamiento de carencias subzonales. (…)

Finalmente llegó una idea. Llegó la idea. La idea salvadora y terrible. La idea genial y abominable. La idea esperada y temida. La idea que se le ocurrió al ministro de Catalización y Plurivalencia Móvil (CATAPLUM)ʼ. (5)

El país estaba atiborrado de discursos y faltaban soluciones pues los problemas subsistían o eran más graves.

El periodismo activo también contribuye a favorecer el interés general entorno a lo que estaba sucediendo.

(La novela tiene un final inesperado): “Argentina ha sido reconquistada por los argentinos”. (6)

La historia nos enseña que, ante las crisis socioeconómicas generadas por los propios poderes públicos y sufridas por los habitantes, la solución es una democracia de calidad integral través del desarrollo de las instituciones con el involucramiento de la población.

Algunas situaciones del pasado de Argentina también pueden ser leídas con cierto humor…, inclusive las que se asemejan al diario de hoy.

Un buen libro es una enorme oportunidad, en posibles varios formatos, que perfectamente convive diariamente con las series, la televisión abierta, los mensajes por teléfonos celulares, etcétera.

Al respecto recordemos que el extraordinario colombiano Gabriel José de la Concordia García Márquez(1927-2014) apuntó: “El escritor escribe su libro para explicarse a sí mismo lo que no se puede explicar”; ojalá que a muchos lectores y los con alguna pereza al respecto les sirvan las ficciones literarias en el mismo sentido.

 

NOTAS Y REFERENCIAS

1) Cuatro años contratado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PUND).

2) Freud, Sigmund. El chiste y su relación con lo inconsciente. Biblioteca Nueva. Tercera edición. Tomo I. Página 1058. Madrid, España. 1973.

3) Por ejemplo, novelas: Los ombuses de Falucho. Montecassino. 2ª edición. San Juan, Provincia de San Juan, Argentina. 2008. La rebelión de los semáforos. Baesa. Buenos Aires, Argentina. 1977.

4) Federico Fellini (1920-1993), multipremiado director de cine italiano. Algunas de sus obras se caracterizan por ambientes y personajes increíblemente sórdidos que también ha derivado en el concepto felliniesco. El término paparazzi surge del personaje Paparazzo de su primera película simbolista “Dolce Vita” (1960), prohibida en varios países y particularmente denostada por el diario oficial de la Iglesia Católica L'Osservatore Romano (El Observador Romano) (1861). Dolce Vita se denomina a la época italiana de la República que fue una década entre fines del 1950 y principios de 1960, de gran movimiento artístico y de cambios políticos.

5) Interjección onomatopeya que indica una caída estrepitosa. “Telecataplum” fue un programa cómico excelente, iniciado en 1962 en Montevideo que luego se realizó también en Buenos Aires, sin que hasta el presente haya sido superado.

6) Gallardo, Juan Luis. Frida. EMECÉ. Páginas 15, 17, 29 y 212. Buenos Aires, Argentina. Diciembre de 1972.

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