lunes 23 de noviembre de 2020 - Edición Nº1097
Dar la palabra » Cultura » 28 oct 2020

El flautista de Hamelín y la epidemia que no sucedió (Por Alejandro Rojo Vivot)

Las desventuras acontecidas en Hamelín es una muy difundida fábula oral germánica, recreada y publicada por los hermanos Grimm en “Leyendas alemanas” (Deutsche Sagen) (1816 y 1818) incluida en los dos tomos con 579 relatos breves de la amplia y antigua región teutona, muchos de los cuales lejos están de ser especialmente escritos para niños como con frecuencia es sostenido inclusive por quienes no han leído los textos en cuestión. También es necesario tener presente las concepciones imperantes a principios del Siglo XIX en cuanto a la educación infantil.


Por:
Alejandro Rojo Vivot

“Por lo que a quienes enfermaban, que eran una multitud inestimable, tanto hombres como mujeres, ningún otro auxilio les quedaba que o la caridad de los amigos, de los que había pocos, o la avaricia de los criados que por gruesos salarios y abusivos contratos servían, aunque con todo ello no se encontrasen muchos y los que se encontraban fuesen hombres y mujeres de tosco ingenio, y además no acostumbrados a tal servicio, que casi no servían para otra cosa que para llevar a los enfermos algunas cosas que pidiesen o mirarlos cuando morían; y sirviendo en tal servicio, se perdían ellos muchas veces con lo ganado”. (1)

                                                                     Giovanni Boccaccio (13131375)

 

La historia humana desde que hay registros, aunque lo sean fragmentados o diluidos en la imaginación de algunos de sus autores a veces anónimos, ha logrado mantener a través de los milenios hechos y procesos que, con frecuencia, continúan interpelando al presente recordando que la condición humana se mantiene con sus virtudes y despreciables defectos: el egoísmo del sálvese quien pueda, el irresponsable chismorreo hoy en día electrónico, la opresión de unos sobre otros, los autoritarios y autocráticos, los mentirosos que construyen anodinamente sus propios e irreales argumentos, los acumuladores de poder económico aunque lejos estén de ser capaces de justificarlos, etcétera.

 

También es fácil observar a través de los siglos las constantes verdades a medias, las falacias, las promesas incumplidas, los engaños sistemáticos, la tergiversación de los hechos para acomodarlos en bien propio, la adulteración de cuadros y gráficos expuestos como argumentos, manipulación estadística triunfalista, bastardeo de la amistad entre oponentes rompiéndola arbitrariamente sin otra razón que alguna cuestión coyuntural, el desenfrenado interés por figurar a costa de otros, etcétera.

 

Adentrados en el Siglo XXI encontramos situaciones equivalentes a las obscuras épocas feudales, inclusive cuando, arbitrariamente, la verdad es del que sustenta la fuerza de las armas o de las posiciones dominantes.

El poder de la palabra dada se fue diluyendo inclusive cuando la misma se formalizó por escrito, públicamente, acompañada de diatribas casi fetichistas, mediante juramentos ante algún texto relevante o simbólico aunque la patria nunca demanda, apelación constante a fallecidos que lejos están de poder ratificar o negar, etcétera.

 

Las desventuras acontecidas en Hamelín es una muy difundida fábula oral germánica, recreada y publicada por los hermanos Grimm (2) en “Leyendas alemanas” (Deutsche Sagen) (1816 y 1818) incluida en los dos tomos con 579 relatos breves de la amplia y antigua región teutona, (3) muchos de los cuales lejos están de ser especialmente escritos para niños como con frecuencia es sostenido inclusive por quienes no han leído los textos en cuestión. También es necesario tener presente las concepciones imperantes a principios del Siglo XIX en cuanto a la educación infantil. (4)

 

En “El cazador de ratas de Hamelín” (Der Rattenfänger von Hameln) (1816) recrean la invasión de ratas el 26 de junio de 1284 en Hamelín, (5) Alemania, (6) donde la población desesperada no sabe qué hacer conocedores de que podría ser el inminente inicio de una peste negra, mortal y generadora de extendida pobreza y hambrunas extremas.

 

Entonces llega Rattenfänger, (Cazador de ratas), (7) un flautista desconocido, vistiendo multicolores ropas, que asegura poder eliminar totalmente la voraz amenaza y acuerda con el Alcalde un pago final al terminar la faena de la que nadie creía posible, pero que se efectiviza ante el asombro y beneplácito de todos, gracias a los sones de una flauta mágica; casi como cierto voluntarismo improvisado o contradictorio del 2020.

 

Luego el Alcalde y el Cabildo desconocen el compromiso asumido con quien bien podría representar la misma enfermedad, por lo que el músico encantador de voluntades, hace desaparecer para siempre a 130 jóvenes habitantes que para nada habían participado en la estafa por parte de conspicuos funcionarios públicos, dejando libre a tres por poseer discapacidad.

Hay quienes sostienen que podría ser una alusión a la nefasta Cruzada de los Niños (1212) (8) a oriente medio, después de la Cuarta Cruzada, organizada por la Iglesia Católica y miembros de las monarquías europeas, para conquistar en nombre de la religión ricos territorios expandiendo su poderío terrenal. (9)

 

Desde luego que todo es una ficción aleccionadora en cuanto a que lo acordado debe cumplirse; bien entrados en el Siglo XXI, por las dudas y con orgullo de la lección aprendida, la población lugareña sigue anualmente conmemorando con respeto lo acontecido.

 

Y en otras playas hay desvergonzados y famosos deudores haciendo alarde de incumplimientos mediante anodinos y poco creíbles argumentos.

 

NOTAS Y REFERENCIAS

1) Boccaccio, Giovanni. Decamerón. Laurna. Página 11. Madrid, España.

2) Jacob Ludwig Carl Grimm (1785-1863) y Wilhelm Carl Grimm (1786-1858).

3) Incluyen relatos antisemitas, postura que se irá expandiendo y profundizando; con algunos ropajes en el Siglo XXI subsisten, continuando obteniendo escaños legislativos.

4) Jacob y Wilhelm Grimm. Cuentos infantiles y domésticos. 2 volúmenes. Berlín, Alemania. 1812-1815, donde se suceden atrocidades de todo tipo, personajes sanguinarios, asesinatos en masa, monstruos asociados a lo maligno, etcétera. Existen versiones distintas, inclusive las que suprimen párrafos completos limpiando al texto de aterradoras descripciones.

5) Próspera ciudad mediana, también recordada por el juicio (1945) y ejecución a un grupo de kapos (funktionshäftlinge: prisioneros colaboracionistas) condenados por sus aberrantes acciones en capos de concentración durante la II Guerra Mundial.

6) Baja Sajonia, a orillas del río Weser, al noroeste de Alemania, desembocando en el Mar del Norte, siendo reconocido por ser el más extenso de los que existen únicamente en su territorio; allí perecen las ratas y luego desaparecen los niños.

7) También, en forma despectiva, es un demagogo o populista (volksverführer), tan presente en la política del Siglo XXI.

Según las versiones se observan diferencias como el color de la vestimenta, la cantidad de niños desaparecidos y de los salvados.

8) El célebre y exitoso artista francés Paul Gustave Doré (1832-1883) la ilustró en un bello óleo. Escandalizó a algunos críticos ingleses por pintar en 1872 la pobreza en Londres y la situación de los presos: “La cárcel de Newgate: el patio de ejercicios” (edificada en Londres por iniciativa de Enrique II en 1666 y reconstruida en 1672, siendo demolida en 1904. Funcionó bajo una administración privada donde los carceleros estaban facultados a cobrar a los presidiarios; allí se realizaban las ejecuciones en la calle a la vista de quien quisiera presenciarlas.

9) La población con discapacidad no integraban los ejércitos, por eso quizá el flautista los liberó de esa obligación.

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