sábado 18 de agosto de 2018 - Edición Nº269
Dar la palabra » Política » 6 ago 2018

Debate por beneficios para la región

Patagonia rebelde: ¿y a los noruegos quién los subsidia? (Por Adrián Simioni)

¿Cuál es el enorme drama de la Patagonia? ¿el frío? ¿el viento? ¿la escasa densidad poblacional? ¿las distancias? Si es así, ¿quién subsidia a los noruegos, habitantes de una zona fría, ventosa, poco poblada, de gran tamaño y con una sociedad riquísima? ¿serán los suecos? ¿los finlandeses? ¿o los marcianos?


La eliminación de la asignación familiar doble para los hijos de asalariados de ciertas zonas de la Patagonia y el oeste del país amenaza con gestar un nuevo incendio para el Gobierno nacional. El más indignado es el gobernador de Chubut, Mariano Arcioni, heredero de un gobierno que este año dejó de pagar en tiempo y forma los sueldos de un macroestado en rojo.

Chubut es una de las provincias más afectadas por la decisión de Anses, que terminó con una vieja norma de las épocas en que el temor a una invasión de Chile o de Brasil llevó a la patria militar a definir beneficios en distintas zonas del país que, todas juntos, se han revelado imposibles de cumplir fiscalmente y que hoy han perdido su sentido original. Precisamente ayer, en el aniversario 41 de la Fundación Mediterránea, el economista jefe del Ieral Jorge Vasconcelos explicaba cómo la consigna alberdiana “gobernar es poblar” alteró la asignación racional de los recursos económicos en el país. Desde los múltiples beneficios superpuestos en la Patagonia a la decisión de postergar por décadas el puente Zárate-Brazo Largo sobre el Paraná para que al ejército brasileño le tomara algo más que unas horas invadir Buenos Aires si los dos países entraban en guerra.

Ese mundo desapareció. La Patagonia ya no es la zona más pobre del país.  Menos aún con los recursos energéticos y pesqueros con que cuenta, sólo por nombrar dos casos prominentes. El año pasado, el salario promedio de Chubut fue casi 70 por ciento más alto que el sueldo promedio en Santa Fe. Sin embargo, sigue cobrándole al resto del país el mismo viento por una cantidad innumerable de ventanillas.

Resignaciones

En todo el territorio de Chubut los asalariados con haberes más bajos reciben asignaciones por hijo de 3.407 pesos, que más que duplican el máximo de 1.578 que reciben los asalariados del resto del país. ¿Realmente creemos que en Comodoro Rivadavia los asalariados son más pobres que en Cruz del Eje, que en el interior misionero o que en Tucumán? En situación parecida están Santa Cruz y Tierra del Fuego, también en pie de guerra. Catamarca, Jujuy y Salta también están alcanzadas aunque sus beneficios son algo menores, al igual que algunos departamentos de La Pampa, Río Negro, Formosa y Mendoza.

La Patagonia es una sucesión de subsidios que paga todo el país. El caso de la energía es antológico.

1- Crudo y gas

La mayor parte del gas y el crudo que se consume en el país sale de la Patagonia. El resto del país ha venido pagando precios mínimos cuando el precio internacional del petróleo se abarató y ahora que se encareció ese valor se liberó. El gas no convencional está saliendo de Vaca Muerta porque la Nación, es decir todos nosotros, pagamos un precio diferencial impuesto políticamente.

Puro beneficio patagónico. Para poder pagar esos precios, como todo el mundo sabe, las tarifas de la electricidad y el gas vienen subiendo hasta el infinito y más allá. Sin embargo, por ejemplo, el secretario General de los petroleros neuquinos, rionegrinos y mendocinos, el neuquino Guillermo Pereyra, sumó su voto al rechazo a la suba de tarifas, que luego tuvo que ser vetada por Mauricio Macri.

Es como si los sindicalistas de la industria de la carne exigieran aumentos para sus representados pero votaran leyes para impedir que suba el precio del kilo de nalga. Es el colmo de la demagogia: exijo salarios que determinan una suba del gas y luego voto en contra de la suba del gas y de paso le hago pagar el costo político al que se hace cargo, por suerte, de vetar lo que voté.

2- Tarifas

Sumen esto: las tarifas suben en beneficio de la Patagonia, pero la Patagonia paga menos que el resto del país por el gas, prácticamente la mitad. El mismo viento pagado dos veces.

3- Regalías

Pero, además, los emiratos patagónicos cobran regalías sobre el petróleo que se carga a la cuenta del precio del gas y los combustibles líquidos que paga todo el país, pero que no comparten con nadie. Municipios, comunidades presuntamente originarias y petroleras estatales provinciales que no ponen un caño sobrecargan otros costos de legalidad diversa.

A diferencia de las retenciones al agro, que gravan la producción principal del país pampeano pero son gastadas por la Nación y distribuidas en las provincias según los índices de coparticipación (lo que implica privilegiar a la Patagonia), las regalías sólo son propiedad de las provincias petroleras. El mismo viento pagado por tercera vez.

4- Impuesto a los combustibles

Sobre el precio inflado de los combustibles líquidos en base a regalías y costos patagónicos, los habitantes del resto del país pagamos casi una cantidad similar en impuestos a los combustibles. Uno de esos tributos es el Impuesto a las Transferencias de los Combustibles. Pero ese tributo no corre igual en Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, el departamento de Malargüe en Mendoza y el partido de Carmen de Patagones en Buenos Aires. Allí, el gasoil paga poco más de la mitad del ITC (y eso desde enero, antes estaba exento), mientras las naftas están exentas. El mismo viento pagado por cuarta vez.

5- Reparto del ITC

Esto ya es gracioso, si no fuera para llorar. Lo recaudado por el ITC se reparte, además, según los índices de coparticipación. O sea que las provincias patagónicas se quedan proporcionalmente con la mayor parte de un impuesto que no pagan. El mismo viento pagado por quinta vez.

6- Coparticipación

Y así llegamos a otro punto. Cómo se reparten los impuestos, donde también desde hace décadas se privilegia a provincias patagónicas porque eran pobres hace 40 años, aunque hoy al menos algunas de ellas, sean riquísimas. En marzo, por ejemplo, por cada chubutense el reparto de impuestos coparticipables y por leyes especiales implicó que cada chubutense recibiera alrededor de un 20 por ciento más de fondos que un cordobés o un santafesino.

Esta es apenas una apretada síntesis de un esquema cada vez menos justificable ¿Cuál es el enorme drama de la Patagonia? ¿el frío? ¿el viento? ¿la escasa densidad poblacional? ¿las distancias? Si es así, ¿quién subsidia a los noruegos, habitantes de una zona fría, ventosa, poco poblada, de gran tamaño y con una sociedad riquísima? ¿serán los suecos? ¿los finlandeses? ¿o los marcianos?

 

(*) Nota publicada por el autor en www.cadena3.com

https://www.cadena3.com/noticias/politica-esquina-economia/patagonia-rebelde-los-noruegos-quien-los-subsidia_119985

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