martes 23 de octubre de 2018 - Edición Nº335
Dar la palabra » Cultura » 26 may 2018

Imaginario relato del primer gol argentino

Uno a cero a Islandia en el Mundial (Por Gabriel Ramonet)

¡Viene el centroooo!! Y descuelga Ushuaia en las alturas llegando casi hasta el Paso Garibaldi. Sale jugado la capital fueguina y toca corto para Santa Cruz. La pelota comienza a rodar por la defensa patagónica en el inicio de una nueva jugada para el conjunto nacional.


Veintitrés minutos del primer tiempo aquí en el estadio del Spartak de Moscú, en Rusia, con Argentina empatando cero por cero con Islandia en su debut mundialista.

¡Viene el centroooo!! Y descuelga Ushuaia en las alturas llegando casi hasta el Paso Garibaldi. Sale jugado la capital fueguina y toca corto para Santa Cruz. La pelota comienza a rodar por la defensa patagónica en el inicio de una nueva jugada para el conjunto nacional.

Y pasa Puerto Madryn por la derecha como una ballena que sumerge su inmensidad en el océano azul. Y disimula, y avanza sin ser vista, mientras El Bolsón elude la presión rival y toca de primera para Perito Moreno. ¡Qué clase tiene ese defensor, por amor de Dios! Sangre de hielo para salir jugando. Gira finalmente Moreno, amaga y cede para Bariloche sobre el lateral izquierdo, ya en plena cordillera.

Escala el tres argentino por la banda a los veinticuatro minutos del primer tiempo. Cero a cero Argentina frente a Islandia que por ahora es un espectador más. Y hace la pausa Bariloche, engancha y suelta para el Obelisco que la para justo en medio del círculo central. Tiene panorama, tiene experiencia, mira, grita, ordena y finalmente alarga para el número 8 Santa Fe. Ahí la tiene Santa Fe. Con paciencia avanza el seleccionado en una tarde fría en Moscú, donde las únicas fuentes de calor parecen aportarlas los hinchas argentinos que colman las tribunas de este estadio con capacidad para 44 mil espectadores. Gritan los hinchas con la certeza de que ello puede influir en el desarrollo del partido.

Y la pisa Santa Fe. Gran jugada del 8 que ahora toca para Córdoba. No hay ataque nacional que no pase por la provincia mediterránea. Y ahí va Córdoba, rápida, ágil como la velocidad de su humor y elegante como sus paisajes serranos. Cambia de frente Córdoba. Tiro alto, demasiado quizá. No va a llegar Aconcagua, pero sí llega. Enorme salto de la montaña argentina que se eleva por sobre todo el continente sudamericano y la baja para el Diez. Ahí está la figura del equipo apilando rivales, y me gusta.

A los veinticinco minutos del primer tiempo se viene el Diez con el esférico dominado. Lo tiene pegado a la zurda créanme. Toca corto para Cataratas que le devuelve la pared y por la derecha nace una posibilidad concreta de gol para la Argentina que juega bien y ya merece la apertura del marcador.

La tiene Cataratas derramando habilidad. Le fluye de las entrañas el fútbol al delantero argentino como si fuera inacabable. Y se saca a un rival de encima con un salto y se viene Argentina. Atención. La gente se para en el estadio para observar el desenlace de esta jugada del seleccionado. Y viene el pase para Salta que le picó al vacío. Lindo movimiento del centro delantero. Que digo lindo, maravilloso movimiento del 9 que ahora la deja de tacoooo. Genial, genial. Jujuy libre. Jujuy libre. Viene para Jujuy, peligro. Gran jugada argentina. La tiene Jujuy. Va a enfrentar al arquero. Ta, ta, ta, ta, ta. Amaga. Gol, gol, gol, gol, gooooooooolll. ¡Goooooooollllll de Argentina, Juuuuujuyyyyy, después de recibir el pase en cortada y de amagar en el último instante, como los grandes, como los que saben!!! ¡Jujuy! para decretar la apertura del marcador aquí en Rusia. Arrrrrrgentina 1, Islandia ceroooo.

No pudo ser mejor el debut en la red del conjunto nacional. Con paciencia, desde aquella salida de Ushuaia hasta la definición de Jujuy que se filtró como un éxodo entre los defensores para decretar Jujuy, después de una extraordinaria jugada de la que participaron la mayoría de los jugadores, el primer gol del Mundial para la Argentina. ¿Cuántos la tocaron? Ayúdenme compañeros en Buenos Aires porque será noticia cuando nos enteremos precisiones de esta gran obra colectiva que fue el gol argentino aquí en Rusia.

Se abrazan todavía los jugadores. Imagino la alegría en los distintos puntos del país. De punta a punta se habrá gritado este gol argentino. Como si todos hubiéramos avanzado por el estadio del Spartak. Como si el Mundial confirmara esa utopía maravillosa de podernos ver una vez, al menos una, detrás de un objetivo común, aunque más no sea un torneo de fútbol.

Argentina 1. Islandia 0.

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