martes 23 de octubre de 2018 - Edición Nº335
Dar la palabra » Turismo » 24 may 2018

Debate por la ruta costera  

Lo que se sacrifica vale más que lo que se gana (Por Abel Sberna)  

El único tramo de costa del Canal Beagle que continúa relativamente conservado de la forma en que fue desde tiempos previos a la llegada del "hombre blanco" será irremediablemente deteriorado con la construcción de una ruta para comunicar Ushuaia con Almanza, dos comunidades que ya se encuentran actualmente conectadas. Haga como se haga, la ruta le restará un gran valor ambiental y patrimonial a ese sector. Sacrificaremos innecesariamente, por “decisión política”, un sitio único.


El único tramo de costa del Canal Beagle que continúa relativamente conservado de la forma en que fue desde tiempos previos a la llegada del  "hombre blanco" será irremediablemente deteriorado con la construcción de una ruta para comunicar Ushuaia con Almanza, dos comunidades que ya se encuentran actualmente conectadas. Haga como se haga, la ruta le restará un gran valor ambiental y patrimonial a ese sector. Sacrificaremos innecesariamente, por “decisión política”, un sitio único.

Las características actuales de toda esa zona le dan un valor de aprovechamiento turístico inigualable. Una gran cantidad de actividades pueden realizarse en ese sector sin necesidad de una ruta. Trekking, mountain bike, cabalgatas y una innumerable lista de etcéteras es todo lo que se podría fomentar en ese sitio. Una gama de ofertas de turismo que potenciaría el mercado a solo unos minutos de la ciudad. En todo el mundo los viajeros buscan naturaleza virgen y paisajes inalterados donde internarse y explorar. Para encontrarlos deben viajar miles de kilómetros, mientras que en Ushuaia lo tenemos a 10 minutos del centro de la ciudad. Y esto no solo vale para los turistas. No todas las ciudades del mundo pueden ofrecer a sus habitantes un acceso tan fácil a la naturaleza como lo hace Ushuaia. Alterar con una ruta las características únicas de la costa del Canal Beagle es un error irremediable.

El impacto que tendrá la ruta puede vislumbrarse si se presta atención a lo que sucede en el tramo existente desde el barrio Mirador de los Andes hasta Escarpados. Paisajísticamente la ruta ha deteriorado la zona, restando gran parte de su atractivo. Al mismo tiempo la falta de supervisión, control y políticas claras de preservación del ambiente posibilitan la constante contaminación por residuos y la realización de fuego en sectores no permitidos. ¿Que evitará que esto se replique sobre todos los kilómetros de ruta que se pretenden construir hasta Almanza? ¿Cómo se evitará la contaminación, la basura, las ocupaciones irregulares de tierras públicas, etc?

Para el sector productivo de Almanza tampoco representa ventajas, ya que se trataría de una ruta escénica que no estaría pensada para transporte rápido de mercaderías (Estas características han sido descritas por los propios funcionarios del Gobierno). No existe compatibilidad posible entre una ruta para transporte de producción y turismo. No si lo que se pretende es preservar el paisaje y las características ambientales y patrimoniales del sector. El discurso del Gobierno postula que esta ruta servirá para agilizar el transporte para los productores que existen (o existirán) en Almanza y más allá, pero el proyecto dice que se tratará de una ruta de baja velocidad, angosta, de tierra. La mejoría de la existente ruta J entre Almanza y la 3 sería una mejor opción, ya que brinda acceso a una ruta principal asfaltada que comunica tanto con Ushuaia como con Rio Grande. Con el mejoramiento de la ruta J podríamos evitarnos el impacto sobre la costa del Canal Beagle y obtener mejores resultados. Cabe aclarar que la diferencia de distancia que representa conectar Ushuaia y Almanza por la costa del Canal Beagle es tan solo de 17 kilómetros. ¿Qué ventaja representa entonces construir una ruta nueva si solo nos ahorraríamos 17 kilómetros de viaje? ¿Vale la pena sacrificar 48 kilómetros de bosques por la Costa del Beagle para acortar el viaje 17 kilómetros?

El tramo Almanza Escarpados no resulta beneficioso ni para el turismo ni para los productores de Almanza, ni para el ambiente o el patrimonio cultural. En suma, se trata de un proyecto que no resulta beneficioso para ningún sector de la sociedad. No existen las palabras suficientes para describir lo que se sacrificará con la construcción de esta ruta, pero cualquiera que haya recorrido el sendero hasta Túnel o Rio Encajonado, o se haya aventurado un poco más allá comprenderá rápidamente que destruir todo aquello es un sinsentido enorme, un error irreparable del cual nos arrepentiremos para siempre. Se habla de desarrollo y progreso. Tal vez estamos perdiendo de vista que estos conceptos no son sinónimos de construcción y crecimiento.  Tendríamos que reflexionar un poco más qué sociedad queremos ser, en que entorno queremos habitar.  Progresar como sociedad y desarrollar una mejor calidad de vida requieren lo contrario a construir y crecer, requieren conservar algo que es único y que está desapareciendo en todo el mundo, el ambiente natural. No veo en este proyecto una justificación para sacrificar nuestro recurso más preciado.

 

Abel Sberna

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