viernes 22 de junio de 2018 - Edición Nº212
Dar la palabra » Política » 21 may 2018

Tarifas, inflación y veredas calientes

Para evitar un invierno aún más difícil (Por Nancy S. González)

Ya no hay forma de esconder lo que muestran las estadísticas oficiales que son apenas la punta del iceberg. Lo que hay detrás de los números en rojo son cientos de miles de argentinos y argentinas que hace dos años no paran de perder derechos, que cada vez tienen más dificultades para llegar a fin de mes y para conservar sus fuentes de trabajo.


La crisis económica que afecta a todo el país golpea especialmente a las provincias patagónicas. La situación que atraviesa la Argentina se parece más a una caída libre que a una mera “turbulencia”, como quiere llamarla el gobierno, como si se tratase de un viento fuerte que sopla y sigue de largo.

Ya no hay forma de esconder lo que muestran las estadísticas oficiales que son apenas la punta del iceberg. Lo que hay detrás de los números en rojo son cientos de miles de argentinos y argentinas que hace dos años no paran de perder derechos, que cada vez tienen más dificultades para llegar a fin de mes y para conservar sus fuentes de trabajo.

Como chubutense, me duele ver cómo mi provincia aparece entre las más afectadas por la política económica de Cambiemos: la desocupación en Chubut (datos del INDEC para el aglomerado Rawson-Trelew) creció un 3% entre el cuarto trimestre de 2016 y el cuarto trimestre de 2017, de 5,9% a 8,9%, muy por encima del promedio nacional; entre diciembre y abril los precios aumentaron un 9,6% para el promedio del país y un 10,8% para la pagatonia.

En lo que va del año y según datos del mes de abril del INDEC, los precios del ítem “Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles” aumentaron para la región patagónica un 22%, casi 10 puntos por encima del promedio del país (13,9%).

En un año, de abril a abril, estos precios aumentaron un 52,2%, cuando el nivel general de precios aumentó un 26%.

Por la estructura de consumo y el peso que tienen los combustibles y el consumo de gas en la región, éstos fueron los ítems que más incidieron en el aumento general de precios.

Sin embargo, el Presidente menciona en su discurso un ejemplo rídiculo de “veredas calefaccionadas”, con el que deja en claro que desconoce por completo la matriz de consumo de energía en la Patagonia argentina y cuán esencial es para los hogares.

Resulta entonces evidente que las decisiones económicas del gabinete de Cambiemos han perjudicado a todos y todas aquellos que viven de sus ingresos fijos, de sus salarios, de su jubilación, de una pensión.

Mientras se ofrecen tasas de hasta el 50% para quienes invierten en Lebacs y quienes dolarizaron sus carteras obtuvieron ganancias extraordinarias con la devaluación de los últimos días, los ingresos del común de la gente se hacen cada vez más magros.

La devaluación es una transferencia de ingresos donde perdemos quienes cobramos en pesos. Por otro parte, el esquema que propone el gobierno, y en especial el presidente Mauricio Macri, que insiste con que “es mentira que las tarifas sean carísimas”, busca garantizar cuantiosas ganancias para las empresas proveedoras de servicios. Cabe preguntarse si luego de la devaluación, éstas seguirán exigiendo mayores tarifas, acorde con un esquema dolarizado.

Los y las senadores del bloque del Frente para la Victoria – PJ de la Cámara de Senadores entendemos que el proyecto para retrotraer el esquema tarifario a Noviembre de 2017 que tuvo media sanción en la Cámara de Diputados es simplemente un pequeño alivio para los perjudicados por este modelo económico. El proyecto debía tratarse en un plenario de comisiones para luego, si hubiese logrado dictamen, ser votado en el recinto. En la reunión no se respetó a los oradores, muchos no pudimos expresar nuestra opinión y se levantó antes de que finalizara. Si el proyecto hubiese logrado dictamen, la semana próxima sería tratado en el recinto y cada cual hubiese tenido que explicar por qué apoyarlo o rechazarlo, de cara a la sociedad en su conjunto.

Sin embargo, algunos senadores prefieren darle aire al gobierno y por eso levantaron la comisión, previo aviso de que “esperaban que el Ejecutivo haga una nueva propuesta”.

El Ejecutivo ya anunció que de aprobarse este proyecto que contó con amplio apoyo en Diputados y que mi bloque acompaña, será vetado. La extorsión entonces no es la ley que gran parte de los legisladores apoyamos, como quisieron imponer; la extorsión es recurrir al veto, sin importar el amplio apoyo con el que cuenta y el carácter paliativo de la misma.

 

(*) Senadora de la Nación por la provincia de Chubut – Bloque Frente para la Victoria - PJ

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