jueves 15 de noviembre de 2018 - Edición Nº358
Dar la palabra » Política » 28 mar 2018

La estación terrena Tolhuin

El desafío aeroespacial de la provincia (por Gabriel Ramonet)

La inauguración en los próximos 60 días de la estación terrena Tolhuin, para la observación y monitoreo de satélites, convertirá a Tierra del Fuego en la segunda provincia aeroespacial del país. Esta iniciativa, surgida hace casi tres años de un miembro de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y apoyada por la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) coloca a la provincia en un plano diferente respecto de sus posibilidades de desarrollo, del que cuesta tomar dimensión.


La inauguración en los próximos 60 días de la estación terrena Tolhuin, para la observación y monitoreo de satélites, convertirá a Tierra del Fuego en la segunda provincia aeroespacial del país, luego de Córdoba que cuenta con su propio complejo en el Centro Espacial Teófilo Tabanera.

La Estación Terrena Satelital (ETS) fueguina consta de una antena de 13 metros de diámetro en su plato o parábola, y una altura de 15 metros, que será capaz de recepcionar, procesar y almacenar la información generada por los satélites de observación de la tierra, ya sea argentinos como extranjeros.

Esta iniciativa, surgida hace casi tres años de un miembro de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y apoyada por la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) coloca a la provincia en un plano diferente respecto de sus posibilidades de desarrollo, del que cuesta tomar dimensión.

Es que mientras los fueguinos seguiremos, seguramente, enfrascados en nuestras discusiones mundanas, en el centro de la isla comenzarán a producirse acontecimientos que, de solo examinarlos, nos producen la sensación de formar parte de una realidad diferente.

El proceso de verificación de los datos técnicos de un satélite, llamado “telemetría”, es “similar al diagnóstico que un paciente recibe cuando visita al médico, solo que para analizar parámetros como la temperatura, el estado de los paneles solares o las baterías”, explicó el gerente de la división estaciones terrenas de la CONAE Leonardo Comes.

Esa información constituye un “servicio valioso” que puede brindarse a misiones nacionales pero también a las llevadas adelante por otros países.

“También es una gran oportunidad para que Argentina pueda acceder mediante distintos convenios de cooperación entre agencias espaciales, a información similar proporcionada por estaciones de otros lugares del mundo. Por ejemplo Noruega está interesada en la estación de Tolhuin y a nuestro país le interesa la información que suministra una estación instalada en el archipiélago noruego de Svalvard”, detalló Comes.

Además, la ETS de Tierra del Fuego será una “pieza fundamental” en la concreción del principal proyecto espacial argentino de la actualidad que es el “Tronador II”, un lanzador propio de satélites al espacio.

“Disponer de un vehículo lanzador propio de estas características es equivalente a tener la llave del espacio”, enfatizó el experto en oportunidad de una recorrida por las instalaciones que realizó la semana pasado junto a la gobernadora fueguina Rosana Bertone y otros funcionarios.

Por otra parte, la estación de Tolhuin cumplirá “un rol clave” en el monitoreo del próximo satélite nacional que será puesto en órbita en septiembre, el SAOCOM (Satélite Argentino de Observación Con Microondas) 1A que, entre otras funciones, permitirá elaborar un mapa de la humedad del suelo (una herramienta fundamental para la producción agrícola) alertar sobre posibles inundaciones y suministrar datos sobre sitios de pesca o derrames de hidrocarburos en el mar.

“Es un instrumento tipo radar de múltiples aplicaciones. Y en Tierra del Fuego podremos operarlo desde el momento en que sea inyectado en su órbita”, precisó el integrante de la CONAE.

Desde el punto de vista de su ubicación, la ETS fueguina es considerada la más austral del mundo y por su “ubicación estratégica” podrá tomar contacto con los satélites “durante 12 minutos cuando su órbita pase por la zona”, un lapso superior al de otras estaciones.

Las instalaciones están terminando de ser montadas en un predio de 50 hectáreas, dentro de los límites de la estancia “Don Matías”, un paraje plano situado a 5 kilómetros del municipio de Tolhuin sobre la ruta provincial 30, en el centro geográfico de Tierra del Fuego.

Su construcción, que demandó una inversión de 100 millones de pesos, se encuentra a cargo de la empresa estatal VENG, dependiente de la CONAE, y de la firma noruega Kats.

El emprendimiento demandó el tendido de una red eléctrica particular de media tensión y otra de fibra óptica, además de la edificación de múltiples obras civiles y de un sistema especial de protección para las antenas contra el viento y el frío.

En el lugar cumplen funciones diez personas de la CONAE y se espera que esa cifra se incremente con la puesta en funcionamiento de la estación y la incorporación de nuevos equipamientos.

“Esta idea surgió del físico y actual director ejecutivo y técnico de CONAE Conrado Varotto, a quien siempre he admirado y acompañado en su interpretación de la ciencia”, destacó el decano de  la UTN de Tierra del Fuego, Mario Ferreyra.

El proyecto busca “crear inteligencia competitiva y posibilidades para que los argentinos podamos desarrollar el territorio con base en información espacial”, agregó el decano.

También mencionó que "la soberanía del espacio le puede servir no sólo a la Argentina,  sino que también puede ser aprovechada por los países vecinos”, señaló.

Según Ferreyra, el desafío para Tierra del Fuego es convertirse en una sociedad que pueda proveer en el futuro de personal especializado a la estación de Tolhuin, para lo que “ya se trabaja en proyectos académicos con la UTN y la Universidad Nacional de Tierra del Fuego”, destacó.

“Convertirse en una sociedad espacial comienza por la escuela primaria. Ya hicimos un ensayo con alumnos que tuvieron como desafío armar una maqueta modular del satélite SAC C y resolver problemas desde la mirada espacial. Ese es el camino que esperamos para la provincia”, expresó Ferreyra.

Todo ello mientras los fueguinos también seguiremos debatiendo sobre cómo el Estado sigue invirtiendo el 90% de sus recursos en el pago de salarios, y otros temas más bien ligados a la supervivencia económica y social.

No está mal dedicarnos a lo urgente. Es parte de la realidad que nos toca. Pero también es necesario desviar la atención unos minutos hacia cuestiones que por su envergadura, no deberían pasar desapercibidas, ni deberían mezclarse en el cúmulo de problemas domésticos que suelen llevarse la mayor parte de nuestra atención.

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