sábado 15 de mayo de 2021 - Edición Nº1270
Dar la palabra » Política » 26 abr 2021

¿Por qué a mi? (Por Susana Melgarejo)

Desde hace muchos años el trabajo, la economía, las relaciones sociales entre hombre y mujeres están determinadas “una división social del trabajo, que es también una división sexual”.


Por:
Susana Melgarejo

Es la pregunta recurrente cuando te sentís afuera, cuando todos tus esfuerzos no alcanzaron para llegar, cuando a pesar de tener más experiencias o acreditaciones quedas estancada en el mismo lugar.

 ¿Porque  a mí?

Es la pregunta reflexiva que intenta buscar en una misma, la respuesta que está afuera.

Es la pregunta que se realizan millones de mujeres, cuando ven frustradas sus expectativas, laborales, económicas , académicas  y políticas

En esta serie de artículos propongo que me acompañen a revisar porque en el siglo XXI, y a pesar de las luchas de  las mujeres y los avances en materia de género, esto nos sigue sucediendo.

Para esto vamos a recorrer brevemente algunos hitos de la historia y vamos a reflexionar sobre cómo nos impacta el sistema patriarcal.

Desde hace muchos años el trabajo, la economía, las relaciones sociales entre hombre y mujeres están determinadas “una  división social del trabajo, que es también una división  sexual”.

Esta división social/sexual,  nos constituye, porque ha sido parte de nuestra historia, y también es parte de nuestro presente, se instala en base a la suposición de un orden natural (y binario), donde hombre y mujeres son “naturalmente“ destinados a ciertas cuestiones.

 Las mujeres según este orden natural, serán sensibles, tolerantes, amorosas. Podrán procrear pero además tendrán habilidades naturales para criar y  para cuidar de los demás.

Los hombres por su lado, serán resistentes, firmes, productivos, tendrán habilidades lógicas, por lo cual podrán proteger y sostener además de su hogar, las dificultades que proporciona el mundo de lo público.

Esta división social/sexual del trabajo, escinde las habilidades y la competencia de lo público (ámbito de responsabilidad masculina) y de lo privado (ámbito de responsabilidad de lo femenino)

Generando un sistema en el que existe una jerarquía en la relación público-privado, proveedor- organizador, autoridad en la crianza- ejercicio de la crianza. En síntesis una jerarquía en las relaciones de poder hombre-mujer,  donde hay una subordinación, una desigualdad. 

Conceptualmente, el patriarcado es un tipo de organización social cuya autoridad y poder recae en el varón con mayor autoridad de la familia o grupo social, llamado patriarca. De allí que el patriarcado establezca el dominio masculino sobre la figura femenina y los demás miembros de un grupo familiar y social.

El patriarcado, se ejerce,  se pone en vigencia  a través de distintos mecanismos, conductas, acciones, actos que reafirman esta supremacía.  Se traducen en chistes, conductas estereotipadas, modelos vigentes para ejercer de manera “correcta” nuestras feminidades y masculinidades.

Pero de donde vienen, como se constituyeron, porque siguen vigentes??.. 

Definí arbitrariamente y solo como ejemplo tres momentos socio históricos económico y políticos:  la revolución francesa, la revolución industrial y  como tercer momento el capitalismo moderno.

Para seguir explorando les espero la semana próxima y les invito a seguir pensando (nos) .

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