sábado 15 de mayo de 2021 - Edición Nº1270
Dar la palabra » Sociedad » 22 abr 2021

Ventilar sirve (Por Gustavo Lovrich)

Durante el último año de pandemia se pudo mejorar el conocimiento de transmisión del virus SARS-COVID19. Actualmente se acepta que el principal medio de transmisión es por aerosoles que quedan suspendidos en lugares mal ventilados, en donde la probabilidad de transmisión aumenta si hay aglomeración de personas.


Por:
Gustavo Lovrich

Durante el último año de pandemia se pudo mejorar el conocimiento de transmisión del virus SARS-COVID19. Actualmente se acepta que el principal medio de transmisión es por aerosoles que quedan suspendidos en lugares mal ventilados (Lewis 2021), en donde la probabilidad de transmisión aumenta si hay aglomeración de personas. 

La transmisión a través de las superficies es rara (Goldman 2020). Una manera sencilla de evitar la acumulación de aerosoles en ambientes cerrados es la ventilación continua, cruzada, distribuida, y que puede ser evaluada a partir de la concentración de CO2 en el ambiente (Peng y Jimenez 2020). Ésta es una medida del aire exhalado por otra(s) persona(s) y respirado, que podría contener el virus y ser la causa de contagio (Peng y Jimenez 2020). Los niveles de CO2 en un espacio de trabajo deberían ser mantenidos debajo de 700 ppm para evitar la inhalación del aire ya respirado (Allen et al. 2020). Este criterio se está tomando en Argentina para la vuelta a las aulas en varios distritos.

 

Por esto mismo es necesario priorizar la concientización sobre ventilación de los administradores de espacios públicos como establecimientos de salud y prácticas profesionales, comercio, transporte público, oficinas, entre otros. Asimismo, incorporarlo a los protocolos vigentes para hacerlo tan obligatorio como otras medidas. A mi entender el desafío que tenemos en estas latitudes es convencer a la población que la ventilación será incomoda -porque al interior de los espacios estará más fresco- pero más sana.

 

En las últimas semanas el gobierno nacional ha promovido una campaña para comprender la importancia de los aerosoles en la transmisión de la COVID19.  Esto está en sintonía con la aceptación por parte de la comunidad científica internacional de la importancia de ventilar y monitorear los niveles de dióxido de carbono, como estimador de la acumulación del aire ya respirado en un ambiente cerrado (Alcamí y otros 2021).

La práctica indica que debe crearse una corriente de aire continua, cruzada, y distribuida, muchas veces significa la apertura limitada de ventanas, y que no comprometería el confort interno.

 

(*) Biólogo e investigador principal del Cadic-Conicet) 

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