jueves 04 de marzo de 2021 - Edición Nº1198
Dar la palabra » Política » 11 feb 2021

Los enemigos de la Justicia fueguina no están afuera (Por Guillermo Worman)

El triangulo Melella-Löffler-Sahade ya es el escándalo más importante de la última década del Poder Judicial. El gobernador fueguino no nombra a Ernesto ¨Nene¨ Löffler a pesar de la supuesta urgencia en ampliar la Corte, mientras se dilata la acusación contra el juez Sahade, que tiene en su poder la causa donde Melella esta denunciado por presunto abuso sexual.


Por:
Guillermo Worman

Este febrero, con el reinicio de la actividad judicial, volvieron a quedar al desnudo las peores falencias de la Justicia más joven del país, que ya tiene incorporadas las peores prácticas en cuanto a desigualdad y arbitrariedad institucional.

El juez de corte Javier Muchnik había hecho su compromiso de democratizar el sistema de selección de jueces, cuando el último concurso tocó su pico más alto de cuestionamiento público: Había quedado en claro que la Ley de ampliación como el concurso para designar a los nuevos integrantes del Superior Tribunal eran decisiones que se habían tomado para nombrar a Ernesto ¨Nene¨ Löffler como nuevo cortesano.

 Muchnik explicó que no podían cambiarse las reglas de un concurso cuando ya se encontraba en marcha, como una salida elegante ante los cuestionamiento por la falta de perspectiva de género y de evaluación de idoneidad de candidatas y candidatos. Aclaró que se comprometía a que esto se iba a modificar en cuanto el concurso exprés hubiera terminado.

 

YO, LA PEOR DE TODAS

Tierra del Fuego ocupaba (y lo sigue estando) la peor posición en el ranking de cantidad de mujeres juezas por cantidad de habitantes, y ese fracaso institucional se hizo sentir durante todo el proceso. La discriminación a las mujeres en el Poder Judicial no es una casualidad, sino la consecuencia de un sistema donde las designaciones son digitadas, salvo las muy honrosas excepciones.

 Si bien no existe un proceso de selección de magistrados perfecto, la enorme mayoría de los distritos tienen mejor calidad y honestidad institucional que el de la Justicia fueguina. En la Isla se saben los ganadores de los concursos de antemano , y esa discrecionalidad atenta directamente contra la representación de abogadas con perspectiva de género que quieren ocupar cargos en la magistratura.

Esta situación llama la atención hacia el Norte del Estrecho de Magallanes, a la par que se ha vuelto una cuestión cotidiana dentro de una alta porción sociedad fueguina que acepta en silencio todo este tipo de irregularidades. Justamente este silencio es la llave del éxito dentro del territorio provincial. Aunque no es indiferencia pues se sabe todo lo que sucede, pero esas verdades se guardan debajo de la alfombra para poder sostener en determinados cargos e, incluso, prosperar en base al silencio cómplice.

Esto permite construir algunas explicaciones: 1) La ampliación de la Corte responde a un acuerdo político entre FORJA, del gobernador Gustavo Melella, y el sector más conservador del MOPOF, representado por los hermanos Löffler (uno de ellos fue electo en ese concurso), y no a una necesidad funcional del Poder Judicial, 2) en Tierra del Fuego se negocia hasta el último centímetro de la vida institucional: leyes, contratos de obra pública y, sobre todo, los cargos judiciales que se necesitan para garantizarse tranquilidad en el final de los mandatos. También, para consolidar y extender negocios como para diluir cuestiones personales.

 

VERDAD Y CONSECUENCIA

Volvamos al juez de corte Javier Muchnik para terminar de entender qué sucedió en 2020: Tierra del Fuego vivió el peor año de su corta vida como Provincia. Tuvo los niveles más altos de muertes por covid-19 por cantidad de habitantes, un feroz desempleo en el mundo laboral privado y un parate casi absoluto en la obra pública. Lo único que mejoró en 2020 fue la situación de la familia Löffler. Uno de ellos, Damián, vicepresidente y varón de la Legislatura provincial. El otro, Ernesto, ascendido a juez del Superior Tribunal de Justicia, gracias a una escabrosa negociación política.

Hay que tener en cuenta que el gobernador Gustavo Melella, que debe dictar un decreto para nombrar a Ernesto como juez de Corte, se encuentra denunciado por presunto abuso sexual de tres trabajadores de la construcción que tuvieron vinculación laboral con empresas contratistas de la Municípalidad de Río Grande, cuando el actual gobernador era su intendente. La causa duerme en el juzgado de Raúl Sahade, que a su vez está denunciado por negociar o favorecer el rumbo de expedientes judiciales que se tramitan en su tribunal.

Y todo se gestiona en simultáneo: a) la denuncia contra Melella, b) el concurso donde gana Löffler y c) las actuaciones contra el juez Sahade (que lo investiga sin ninguna prisa a Melella). Tiene los tiempos de una maquinaria en donde las piezas se van moviendo en función de conveniencias. Una ingeniería perfecta basada en intercambios de favores.

 Si bien todo esto se conoce y naturaliza en Tierra del Fuego, no deja de asombrar en el resto del país. Es que toda esta orquestación fue dirigida justamente por Muchnik, tanto para el arribo de Löffler a la Corte, como el salvoconducto que logró Sahade para continuar administrando Justicia a pesar de las muy graves acusaciones en su contra. Para Muchnik fue urgente seleccionar a Löffler antes del final de los mandatos en diciembre de 2020, pero no así para resolver la situación del juez Sahade, allanado en su tribunal en el marco de una investigación por presunta venta de sentencias judiciales.

Javier Muchnik estuvo a punto de felicitarse cuando dijo que estaba conforme con la selección de ¨Nene¨ Löffler como juez. Ese mismo día, en otra radio, Löffler había tratado de ¨charlatanes¨ a quienes cuestionaban el concurso donde él había ganado y de ¨chiquilín¨ al Fiscal de Estado, Virgilio Martínez de Sucre. El Fiscal, también integrante del Consejo de la Magistratura, no votó por Löffler en la elección y pidió semanas antes la suspensión del concurso hasta la regularización de varios de los procesos que estaban en marcha. La respuesta a su planteo de un jueves no se hizo esperar: Al día siguiente, con vos de mando de Muchnik, resolvieron todas las observaciones a los candidatos (el más cuestionado fue Löffler) y llamaron a las entrevistas para el día hábil posterior. Löffler levantaba la copa antes de empezar el partido final.

 

AQUÍ Y AHORA

El concepto de urgencia en Tierra del Fuego es objetable. Urgente es fortalecer el sistema sanitario, apuntalar el trabajo del mercado privado en medio de una intensa crisis económica y procurar algún tipo de solución para la cantidad creciente de personas que se vieron obligadas a vivir de la venta ambulante de maples de huevos, puestos de choripanes y el armado de ferias de artículos usados.

Nunca la urgencia pudo pasar por resolver la voracidad política de un abogado empresario que forzó la maquinaría institucional para llegar a la cumbre del Poder Judicial. Tampoco, la mediocridad de todos aquellos que fueron cómplices de semejante disparate.

No hay una mejor Justicia en Tierra del Fuego después de este concurso. Solo mayor poder concentrado e impunidad. Todo lo contrario a la idea de Justica.

 

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