sábado 18 de agosto de 2018 - Edición Nº269
Dar la palabra » Política » 7 jun 2018

Día del periodista

El día del periodista y los deseos (Por Lorena Uribe)

Nos ilusionamos, y ansiamos el encuentro, encuentro con esas y esos colegas que casi siempre nos encontramos en la calle, pero pocas veces nos encontramos en la vida, y cuando los cruzamos, la prisa siempre nos lleva por delante pero igualmente le preguntamos: ¿tus cosas bien?, ¿la familia?, y de ese modo, casi automático, seguimos nuestro curso.


El día del periodista para quienes tenemos el privilegio de ejercer la profesión, es casi como para las niñas y los niños, la Navidad.

Nos ilusionamos, y ansiamos el encuentro, encuentro con esas y esos colegas que casi siempre nos encontramos en la calle, pero pocas veces nos encontramos en la vida, y cuando los cruzamos, la prisa siempre nos lleva por delante pero igualmente le preguntamos: ¿tus cosas bien?, ¿la familia?, y de ese modo, casi automático, seguimos nuestro curso. Y esperamos ese momento de encuentro para dar el debate del que siempre hablamos, pero nunca concretamos, pero, en fin, lo cierto es que el 7 de junio, sentimos que es nuestro día, y es el día en que podemos hablar de nosotros, con nuestro ego a su máximo esplendor.

Ese mismo día, inclusive, nos tomamos el atrevimiento de, sin dejar de informar, usar nuestros micrófonos para hablar acerca de nuestros reclamos, esos que tenemos pendientes, y ahí reflejamos, lo escaso de nuestros sueldos, la precarización laboral, la multiplicidad de trabajos que debemos tener para poder vivir dignamente.

Es el único día del año, en que todos y todas los colegas, coincidimos en que volveríamos elegir esta profesión, porque nos da satisfacciones, también decepciones, y nos pone frente a personas que admiramos y también a las que muchas veces, no todas, odiamos.

Y hablando de Navidad, de los deseos y de lo que significa este día para los periodistas, quiero referirme a lo que particularmente deseo para mí, y para futuras generaciones de colegas. Y eso es, sin dudar ni un segundo, que en cada medio de comunicación, ya sea radial, televisivo o páginas webs, se plantee la perspectiva de género como algo fundamental, no solo a la hora de hablar acerca de casos de violencia de género, sino en todos los aspectos, teniendo en cuenta que, esos imaginarios anteojos violetas que nos colocamos las y los comunicadores que, todos los días aplicamos esa mirada, permitiría brindarle a los lectores y oyentes, una visión más igualitaria, más empática, más humana.

Y este 7 de junio, hablando de perspectiva de género, también me voy a permitir un segundo deseo, un segundo sueño, total, “soñar no cuesta nada”, dice mi mamá.

Anhelo profundamente que el próximo 13 de junio, las y los diputados que representan a Tierra del Fuego, voten en el Congreso de la Nación, a favor de proyecto para la interrupción legal y voluntaria del embarazo; dejando de lado -como ya lo he dicho en más de una oportunidad- cuestiones personales, políticas, metafísicas y religiosas, entendiendo esta problemática que se cobra la vida de medio centenar de mujeres por año, y que pone en riesgo a otras 500 mil que se los practican en condiciones inseguras, como una cuestión de enteramente de salud pública.

Independientemente del resultado final de esa votación, sería sin lugar a dudas, la votación de los representantes fueguinos, un gran regalo, no solo para mí, sino también para todas aquellas mujeres y hombres que militan en favor del Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

Sin lugar a dudas el periodismo es una de las profesiones que puede darnos muchas satisfacciones y también, casi de modo inseparable, muchos sinsabores.

Tampoco tengo dudas de que, si tuviera que volver a elegir una profesión, sería el periodismo.

El periodismo a lo largo de estos 10 años, tiempo en que también soy parte de Provincia 23, se ha vuelto un modo de vida. No puedo imaginar mi vida sin ser periodista, aunque más de una vez pierda las esperanzas y mis ganas de cambiar el mundo, siempre, al día siguiente, cuando me levanto, encuentro no un motivo para volver a la carga, sino cientos.

También estoy segura de que en mis inicios, mi forma de percibir la realidad era otra, quizás, por mi formación anterior. Sin embargo, esta misma profesión que hoy abrazo en cuerpo y alma, me permitió conocer personas que me hicieron entender que otro mundo, aunque más no sea el mundo de los lectores u oyentes que me siguen, puede ser distinto y yo puedo contribuir a que eso sea así.

Fue de esa manera como me encontré frente a frente con la tan escuchada Perspectiva de Género, esa mirada que, con un par de lentes imaginarios color violeta, te permite observar, escribir y expresar, desde una mirada igualitaria, más empática, más humana.

Aún estoy en proceso de deconstrucción, y aprendo permanentemente acerca de cómo informar sin lastimar, sin agredir, sobre todo siendo respetuosa, porque en definitiva es lo que también espero, ser respetada como profesional.

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