viernes 27 de abril de 2018 - Edición Nº156
Dar la palabra » Política » 6 mar 2018

Municipio 4

Un debate abierto y necesario que se debe dar (Por Daniel D´Eramo)

Si detrás de la necesidad hay derechos, la política en tanto acción transformadora debe dar cuenta de ello y ponerse por delante de las demandas sociales de un sector claramente postergado y de gran crecimiento en la ciudad norte de la Isla. La convocatoria de la Gobernadora “a debatir con seriedad y profundidad” pretende recentrar a la política en Tierra del Fuego en el espacio público de la deliberación que precisa y supone la calidad institucional de una democracia.


Por tratarse del “estreno” de este saludable espacio de reflexión y debate, quiero expresarle a Gabriel Ramonet mi felicitación y beneplácito por tamaña iniciativa y agradecer su consideración al tenerme en cuenta como uno de sus columnistas.  Entiendo que ante la sobreabundancia casi monopólica de debates entre políticos www.darlapalabra.com.ar abre en la comunicación fueguina, un lugar en el que será posible además debatir y pensar “políticas”.

En este sentido, el asunto que nos convoca es por cierto un tema de política pública en su máxima expresión ya que pone como centro del debate, un proyecto de municipalización de la Margen Sur (MS) en Río Grande (RG) que nos pone en los umbrales de una segunda etapa histórica que nos exige repensar el crecimiento urbano en Tierra del Fuego atendiendo a su morfología, dinámica.

 Algunos datos que hablan del crecimiento de (MS), tomados de un trabajo realizado por la Secretaría de Planificación Estratégica, Ordenamiento Territorial y Hábitat del Gobierno de la Provincia:

  • Por razones que seguramente hacen a un suelo con menor limitación topográfica (más vacíos urbanizables) y del mercado de trabajo, el crecimiento en km2 de la mancha urbana de RG en el período 2006-2016, más que quintuplicó al de Ushuaia: 115% contra 21%, respectivamente (expansión determinada en gran medida por la expansión de MS acelerada visiblemente en los últimos 6 años), aunque bien lejos por cierto, del 238% que registra el caso no menos particular, del casi flamante Municipio de Tolhuin.     

  • De las zonas de posible expansión urbana de la ciudad de Río Grande el 64% de la superficie en condiciones de completamiento se concentra en MS (588 ha. sobre un total de 921 Ha, lo que indica claramente por dónde crece y crecerá la ciudad en la próxima década.

Para empezar, propongo relativizar la validez argumental centrada en los efectos fiscales de la municipalización, al considerar sus efectos de aumento de la burocracia y del gasto público. Se trata de un argumento sustentado en una visión negativa y reduccionista de la política que pierde de vista que si solo importara eso, deberíamos ser por ejemplo monárquicos o en todo caso cambiar por un modelo centralista, ya que como surge de la teoría del federalismo, los esquemas descentralizados, resultan más caros porque obviamente generan duplicidad de instituciones y de arenas políticas como le gusta decir a mi colega y amigo Horacio Cao.  

En rigor la directriz de un rediseño institucional no debería ser gastar menos sino gastar bien o mejor, apuntando a encontrar la mejor solución a los problemas socio-territoriales. ¿Acaso algún revolucionario de 1789, habrá puesto en dudas el aporte de la Revolución Francesa por una cuestión de mayores costos?

En el caso que nos ocupa se trata de una estrategia pensada como la más adecuada para resolver la situación de postergación en que se encuentra (MS) y las visibles asimetrías que existen al interior de la misma ciudad de Río Grande con respecto a su Margen Norte (MN).

De datos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) a través del Instituto Provincial de Investigaciones, Estadística y Censos de la Provincia, (IPIEC) la situación es la siguiente:

  • El salario medio es en MS un 32% menor al ingreso medio en MN. La mayor cantidad de personas por hogar en MS hace que el ingreso per cápita de sus familias sea un 52% menor al de las familias de MN. El promedio de edad en los hogares de MS es un 30% más joven que el de MN.

  • La brecha en materia de ingresos preocupa aún más con relación a la cantidad de hijos, que es mayor en los hogares de MS y equivale a la mitad de los miembros del hogar, siendo poco más de 1/3 en MN.

  • Mientras casi no hay diferencias en la proporción de hogares propietarios de la vivienda y el terreno, la situación dominial de la tierra es mucho más irregular en MS (un 42% posee vivienda sin ser propietario del terreno. En MN en esta situación solo se encuentra el 8% de las familias.

  • Mientras es prácticamente total en MN, solo un tercio de la población de MS accede a gas de red.

  • Si bien la cobertura es alta en MS (93%) no ha alcanzado aún la cobertura plena de MN (100%) en materia de instalación de sistemas de agua en viviendas.

  • Mientras este problema ha sido resuelto en casi su totalidad, en MS solo el 80% de los hogares tienen agua de Red Pública siendo más grave la situación de cloacas: solo las posee un 57% con predominio de pozo ciego.

  • A esto debe sumarse la propia percepción de los propios vecinos al asegurar que menos del 10% de las calles de MS se encuentran asfaltadas lo que dificulta el desplazamiento de las familias sobre todo en época escolar e invernal.

Si detrás de la necesidad hay derechos, la política en tanto acción transformadora debe dar cuenta de ello y ponerse por delante de las demandas sociales de un sector claramente postergado y de gran crecimiento en la ciudad norte de la Isla.

En tal sentido la convocatoria de la Gobernadora del 1° de marzo pasado ante la Legislatura Provincial “a debatir con seriedad y profundidad” más allá de autores y de cual sea en definitiva el que resulte aprobado, pretende recentrar a la política en Tierra del Fuego en el espacio público de la deliberación que precisa y supone la calidad institucional de una democracia.    

Como dije al comienzo estamos ante una oportunidad histórica de incorporar a la agenda pública en Tierra del Fuego, la cuestión de un nuevo esquema institucional para el desarrollo del territorio en lo que bien puede verse como una política pública en su más pura expresión, y de gran significación en la historia de la Provincia ya que se trata ni más ni menos que decidir y organizar el crecimiento urbano de nuestras ciudades.  

Esto lo expresaba claramente la Gobernadora Rosana Bertone cuando, en oportunidad de recibir la propuesta de los vecinos de MS, afirmaba que el crecimiento de la Provincia precisa pensar en la conformación de una red de ciudades a las que pueda sumarse la creación de la Ciudad Austral, Almanza, Tolhuin y Punta Segunda, concretando el viejo sueño de Garramuño de encontrar una salida al crecimiento expansivo de Ushuaia a través de la apertura de la nueva ruta del Beagle.

El cuadro de postergación e inequidad en materia de derechos, que resulta de estos datos, se corresponde con muchas situaciones similares que han dado lugar a planteos y propuestas bajo la lógica del “litigio estratégico”, figura jurídica aplicable a un caso de alto impacto en materia de vulneración o ausencia de derechos, que además de buscar una reparación del daño directo, apunta a conseguir reformas legales, institucionales y de política pública que beneficien de manera sostenible, al colectivo social afectado. 

No debe olvidarse que como consecuencia de su Carta Orgánica sancionada en 2006 el Municipio de Río Grande cuenta con mecanismos de presupuesto participativo concebidos por su naturaleza a favorecer la participación de los vecinos en la “formulación y priorización de metas presupuestarias” (Art.72. inc.1).

Estamos frente a una cuestión que en principio y a la luz de los datos presentados, abre interrogantes en torno a la aplicación real y efectiva de dichos mecanismos, sugiriendo entre otras cosas, la hipótesis de barrios con capacidades políticas diferenciales para influir en el proceso de conformación de la agenda de la ciudad.   

No obstante, creo necesario pensar el problema en toda su complejidad, tratando de analizar la propuesta de descentralización que representa la municipalización de MS en un contexto que hace posible y oportuno repensar un nuevo marco de relaciones entre Gobierno Provincial y Municipios, que permita:

  1. reforzar las articulaciones entre ambos niveles de Estado, y el rol indelegable de cada uno de estos actores de segundo y tercer nivel de gobierno;

  1. mejorar y orientar la participación vecinal hacia la resolución de los problemas específicos y más acuciantes de MS como reforzamiento de una autonomía jurídico-formal, apuntando a configurar hacia dentro del territorio provincial gobiernos de cercanía; democracias participativas más efectivas y un federalismo menos dual y más cooperativo como los que van ganando terreno para hacer frente a realidades sociales complejas que los gobiernos debe resolver.

Para finalizar un llamado de atención para no pensar la municipalización como una estrategia autosuficiente y mágicamente eficaz.  Si bien referida a un contexto diferente, como el de la reforma del Estado los 90, hay abundante literatura dedicada a analizar el impacto negativo y adverso de la moda descentralizadora que detonó en la crisis de 2001/2002 y presionó sobre todo a los gobiernos municipales que debieron asumir roles no tradicionales para afrontarla.

Pero claramente no se trata aquí de objetivos de ajuste fiscal sino de una estrategia que apunta a dotar a MS de mayor participación y autonomía para gestionar sus propios problemas y sus propias soluciones.

Parafraseando a Giovanni Sartori, el mejor diseño para gobernar un Estado democrático, será en definitiva aquel que funcione, es decir aquel cuya organización resuelva los problemas del territorio.    

(*) Politólogo. Secretario de Calidad de la Gestión Pública –Ministerio Jefatura de Gabinete del Gobierno de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur

 

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